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Entrevista

Dr. Adolfo Parra-Blanco, Gastroenterólogo endoscopista

“ASENTARME EN CHILE ES UN RETO PERSONAL QUE ME ENTUSIASMA”

El nuevo integrante del Departamento de Gastroenterología UC se incorpora como académico en endoscopía, luego de consolidarse como experto internacional en su especialidad. Aceptó la invitación a sumarse a nuestro staff y lo hace junto a su familia, con altas expectativas de Chile.

El doctor Adolfo Parra-Blanco tiene una vida cosmopolita y un alto compromiso con la enseñanza heredado de sus mentores en Japón. Quienes lo conocen de cerca hablan de su enorme habilidad profesional, pero por sobre todo de su sencillez, paciencia, generosidad y perseverancia, valores que en la docencia son bien apreciados por colegas y aprendices.

Oriundo de Madrid, aunque sus ancestros maternos proceden de la región de Bilbao en España, y criado en una numerosa familia de ocho hermanos, Adolfo Parra vivió una infancia feliz y guarda hermosos recuerdos de partidos junto a su abuelo en la hinchada del Athletic de Bilbao y veraneos en Irlanda -entre sus 11 y 18 años-, lo que le ayudó a aprender bien el idioma inglés y abrir su mente hacia otras culturas. Hoy confiesa que quizás esos viajes fueron responsables de su sello de “trotamundo” y afirma: “Creo que desde niño estuve predispuesto a explorar otros países y culturas”.

Vivió 30 años en España, lugar donde estudió medicina en la Universidad Autónoma de Madrid y se especializó en gastroenterología, derivando luego en la subespecialización de endoscopista. Residió 4 años en Japón y trabajó ahí en el Hospital Fujigaoka de la Universidad Showa en Yokohama y en el National Cancer Center de Tokyo, tiempo en el cual construyó redes profesionales y de amistad, que hasta hoy conserva.

“En 1995 obtuve una beca del Ministerio de Educación de Japón para estudiar endoscopía durante 4 años y a mitad de trayecto, logré una beca post doctoral otorgada por la Unión Europea, siendo ambas oportunidades únicas y muy valiosas”, señala Parra. Agrega que en dicho sentido, su padre fue el visionario, ya que muchos años antes le preguntó si de regreso de vacaciones quisiera inscribirse en un curso de japonés, y agregó: “Yo creo que el japonés y la biología van a ser muy relevantes en el futuro”….sin saber entonces, que ambas disciplinas guiarían su futuro en varios aspectos (se ríe).

Así comenzó el interés de este médico por la cultura milenaria del Japón. Comenta que siendo residente de gastroenterología, ya le llamaba la atención el nivel de desarrollo de las revistas científicas de dicho país y en endoscopía siempre estaban en la avanzada, comenta el entrevistado. Por aquellos años se decidió a seguir la subespecialidad de endoscopía e inició un largo trayecto para encontrar el lugar indicado donde poder estudiar y sacar provecho de su dominio del inglés y conocimiento inicial del japonés. “Fue así como me trasladé a Japón luego de muchas averiguaciones y ahí cursé con apoyo de mi primera beca, seis meses de estudio del idioma, lo que me facilitó bastante mi vida, estudio y trabajo en el lugar. Dos años más tarde incluso estudié la escritura japonesa, lo que fue muy útil para entender los informes endoscópicos y las publicaciones de mi área de interés”, señala Parra-Blanco.

Fue allá donde este médico conoció de cerca la las técnicas para el diagnóstico precoz de las neoplasias digestivas, como la Endoscopia de Magnificación, siendo a su parecer una de las herramientas más efectivas en la detección temprana de tumores. “Ahí trabajé con los pioneros en esta técnica y por años hemos seguido en contacto, pudiendo incluso llevarlos a España para difundir este avance”, agrega.

El entrevistado señala que la tecnología en Japón está muy desarrollada y de hecho los equipos endoscópicos se fabrican ahí. También es el lugar donde se prueban prototipos de tecnología, aunque a parecer del Dr. Parra, lo importante está en sumar experiencia para poder precisar a tiempo el diagnóstico de cáncer en etapa curable, desafío que hoy es posible en prácticamente cualquier país con tecnología promedio. A eso se suma la decisión de aplicar buenas prácticas de limpieza del tubo digestivo y ante cualquier sospecha profundizar en la técnica.

Una vez de regreso en España, trabajó ocho años en Tenerife (Islas Canarias) y otros tres en Oviedo (Asturias). Y por si todo este recorrido fuese poco, como expositor experto ha sido invitado en numerosos congresos médicos en países como Reino Unido, Portugal, Uruguay, Venezuela, Estados Unidos, México y Chile, y este año ya tiene compromisos en encuentros clínicos en Argentina, Taiwán y Holanda.

¿Cómo fue que surgió la posibilidad de venirse a Chile?

En Barcelona conocí al Dr. Manuel Alvarez, del Departamento de Gastro de la UC, y tiempo después pude trabajar con él en Tenerife. Posteriormente me comentó la posibilidad de venirme a la Universidad Católica y me atrajo la idea de asumir con cargo académico, ya que siempre me ha interesado la docencia. Si bien capacité a residentes y he sido expositor en congresos, nunca había tenido un cargo académico hasta ahora. Tengo un sello que aprendí en Japón y está en el deber de compartir los conocimientos y mejorar de paso la salud de más gente, y eso me hizo mucho sentido a la hora de analizar esta hermosa oportunidad.

¿Qué aspectos le ayudaron a elegirnos como rumbo de vida?

Al conocer el Departamento de Gastro, me encantó el espíritu de todos y eso me terminó de convencer para tomar la decisión. Acá se vive un ambiente de colaboración e interés por investigación y la docencia. Si bien siempre es difícil tomar la decisión de cambiarse de lugar, también lo asumí como un estímulo. Asentarme en Chile es un reto personal que me entusiasma.

Además este país es un buen sitio para mi trabajo, dada la alta prevalencia de cáncer gástrico y de colon, abriendo un buen campo en mi área de especialización. La flexibilidad que me ha brindado el Departamento, me permitirá desarrollar iniciativas como docencia a becados, cursos de capacitación para médicos y gestionar la visita de endoscopistas extranjeros. En este sentido, también me llamó la atención ver que un departamento docente como el de Gastro, incluso cuente con médicos especializados en educación, lo que para mí es toda una novedad.

¿Cómo lo ha tomado la familia?

Somos muy viajeros. A mi esposa – quien es brasileña de padres japoneses-, la conocí en Japón y luego echamos raíces juntos en España por 12 años, y si bien no tememos de los cambios, fue algo para meditar pensando en la familia, los amigos y más que nada en nuestros hijos, de 4 y 6 años, quienes ya tenían amigos, vida de colegio y profesores cercanos. Si bien ha tomado algo de tiempo la adaptación, el balance es muy positivo para todos como familia y ha valido mucho el apoyo humano de mi equipo de trabajo.

¿Qué es lo que más extraña de España?

Lo que más añoro es la familia, los amigos y los compañeros de trabajo. Estar lejos del país propio produce cierto grado de añoranza, o “morrina” como llamamos en España, pero la recepción de Chile ha sido muy buena, acá las personas son amables y cariñosas y eso ha facilitado nuestra adaptación y de a poco se aleja la sensación de estar en un país ajeno. Una vez que nos organicemos y haya más tiempo libre, esperamos poder recorrer sus atracciones turísticas y empaparnos de la cultura y de su gente.

¿Cuáles son sus expectativas en nuestra institución?

Promover el uso de tecnología endoscópica especialmente para el diagnóstico precoz y tratamiento de los tumores digestivos y hacerla parte de la rutina del paciente común y no sólo en casos aislados o críticos. Es preciso educar al paciente y a los profesionales clínicos, en definitiva mejorar los estándares al servicio del paciente. Creo que hay que potenciar el diagnóstico para facilitar fases posteriores de tratamiento y sobre todo trabajar en equipos multidisciplinarios que incluyan cirugía, oncología, radioterapia, anatomía patológica y gastroenterología. Si bien el medio a veces es resistente a lo nuevo, cuando hay prueba de los beneficios, siempre es enriquecedor incluir innovaciones y generar instancia de intercambios con apoyo de expertos. Va a ser un tiempo de aprendizajes mutuos y de construcción de lazos que espero duren toda la vida.